29
agosto

¡Qué sí! ¡Qué sí! ¡Qué sí nos representan!

En genética y en otras ramas científicas existen una serie de “organismos modelo” que sirven para entender mejor cómo funcionan los seres vivos a nivel genético, bioquímico,  fisiológico, etc, y eso es porque, aunque una rana sea muy diferente de una bacteria, tienen en común la base de la vida, el sistema de información codificado, el ADN.

Model_organisms

No, señores, no nos referimos a estos modelos

Estos organismos tienen la “responsabilidad” de representar a toda la biodiversidad existente (como los políticos deben representar a los ciudadanos), asumiendo que los mecanismos básicos que se descubran en ellos son extrapolables al resto de seres vivos, ya que venimos de un ancestro común (LUCA, para los amigos). Esta asunción, obviamente, hay que cogerla con pinzas, porque por ejemplo, un organismo procariota presenta ciertas notables diferencias con uno eucariota. Es por esto que siempre se busque extrapolar información con un organismo emparentado en la filogenia (mamíferos con mamíferos, bacterias con bacterias, plantas con plantas).

Para ser elevado a la categoría de un organismo modelo, el ser vivo en cuestión debe presentar una serie de características: que sea abundante, fácil de cultivar/criar, de manipular en el laboratorio, de ciclo vital corto… Y depende de la investigación  y de lo que se quiera estudiar, deben reunir otras características, como transparencia, embriones grandes, cromosomas grandes, tejidos concretos…

Hoy en día, hay siete organismos modelos muy utilizados… Comienza… la Pasarela DNAdidactic de Representantes de la Biodiversidad…

Model Organisms

Empezando por lo más pequeño, como bacteria tenemos a Escherichia coli, habitante común del intesino de aves y mamíferos y causante de una que otra infección cuando “se desmadra”.

Le sigue la levadura Saccharomyces cerevisiae, utilizada, como su epíteto dice, en la elabroación de cervza y otros productos en los que se necesia fermentación, como el vino o el pan.

Arabidopsis thaliana con sus minúsculas flores blancas y su aspecto raquítico es desconocida en los campos de todo el mundo. Es un claro ejemplo de como pasar del anonimato a la fama para representar a las plantas.

Pasando a los animales, el gusano  Caenorhabditis elegans, con sus 959 células contadas, vive en los suelos templados. Su simplicidad permite estudiar la complejidad de los procesos biológicos.

Llega la mosca puñetera… del vinagre (o de la fruta),  Drosophila melanogaster. Cosmopolita y doméstica, se registra un alto índice de muertes por matamoscas en los lugares donde hay fruta dulce.

Danio rerio es el pez cebra que habéis comprado en la tienda de animales de la esquina… Ahí donde le véis nadando, que parece que no hace nada, tiene mucha más importancia de la que creeis.

Cierra la pasarela Mus musculus, el ratón doméstico perseguido por los gatos y que hace subir a algunas personas a  las sillas mientras gritan con cara de asco: “¡Un ratóooon!, échalo, sácalo de casa, mátalo!”.

Como veis, son organismos poco visibles, molestos, empleados de toda la vida en la industria cervecera, o tan comunes o simples que no nos imaginamos la vida secreta que tienen en los laboratorios. Si queréis saber más sobre ellos, el CSIC ha elaborado una exposición contando todos sus detalles (Seres modélicos. Entre la naturaleza y el laboratorio).

Pues fijaros cuánto le debemos a estos representantes, ellos sí nos representan, quizás incluso mejor que los políticos…

Sí nos representan

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