13
noviembre

Herencia biológica: un juego de cartas

El descubrimiento de la existencia de “partículas o factores hereditarios” (hoy genes) por Mendel, los descubrimientos posteriores del lugar donde se encontraban y de su naturaleza; acabó en la formulación de la “Teoría Cromosómica de la Herencia”, hoy vigente.

Los cromosomas son realmente las unidades de transmisión hereditaria en cuyo interior se encierran todo un conjunto de genes. Los genes se transmiten, pues, en lotes y todos aquellos que van en el mismo lote se transmiten conjuntamente (son genes ligados en la transmisión).

Se puede decir que los cromosomas son “paquetes o envases” de un determinado conjunto de genes. Cada especie tiene un número concreto de paquetes en los que almacena todos sus genes, cuyo conjunto denominamos genoma. Cada paquete se diferencia del resto, sobre todo, por su tamaño.

Y, abundando en las comparaciones, toda la información genética de una especie –su enciclopedia genética- está contenida en un número concreto de libros, cada uno de un tamaño y número de páginas diferente de los demás. Y todos los individuos de la misma especie tienen su enciclopedia genética almacenada del mismo modo. Cada “gen” está ubicado en el mismo tomo, página y párrafo concretos de dicha enciclopedia y, como cada gen puede tener diferentes variantes –denominados alelos- su conjunto global diferencia a los individuos de la especie. Todos los miembros de una especie tienen un conjunto de libros iguales, pero diferentes en la información que contienen.

En realidad, tenemos 2 enciclopedias y no una sola: dos tomos iguales en tamaño, aunque el contenido de cada tomo dentro cada par es diferente. Esto se debe a que por herencia, cada uno de nosotros recibe: un tomo procedente del par de un progenitor y el tomo-pareja del otro.

Cada progenitor tiene también 2 enciclopedias completas y transmite una sola eligiendo al azar uno de los tomos de cada pareja, y éstos llevarán su lote de genes correspondiente con su contenido concreto. Así pues, ciertamente, para cada gen tenemos 2 variantes, uno en cada tomo, en el mismo párrafo y página del mismo. Puede que las 2 variantes sean iguales o también puede suceder que sean diferentes. En el primer caso se habla de homocigosis (para ese gen) y en el segundo caso -que se produce con más frecuencia- se habla de heterocigosis.

Las combinaciones homo y heterocigóticas serán más numerosas en la medida de la existencia de un mayor número de variantes (alelos) de ese gen y proporcionará una mayor variabilidad de formas o características de un rasgo biológico en el que ese gen actúe como responsable. Y en el conjunto de todos ellos, es en lo que nos diferenciamos unos individuos de otros.

Lo de la herencia biológica es similar a un juego de reparto de cartas: si papá tiene 2 palos completos de la baraja (oros y copas, por ejemplo) y mamá tiene los otros 2 (espadas y bastos) a cada hijo le van a proporcionar cada uno un palo completo confeccionado al barajar al azar. Así papá le pasa a un hijo, por ejemplo, el as de oros, el dos de copas, el tres de copas, el 4 de oros, el 5 de copas, el seis, siete y sota de oros y el caballo y el rey de copas. Y mamá le proporciona a ese mismo hijo el as de bastos, el dos de espadas, el 3, 4 5, y 6 de bastos, el siete y la sota de espadas, el caballo de bastos y el rey de espadas.

 

Herencia Cartas

Representación de un reparto de cartas sencillo; dónde cada progenitor otorga una carta al azar a cada hijo. Se muestran las cuatro posibilidades de los diferentes cruces.

 

Si el lector no se ha perdido con la combinatoria anterior, se habrá dado cuenta que el hijo del ejemplo tendrá un 6 de oros y un 6 de bastos. A otros hijos les habrá tocado cualquier otra de las posibles combinaciones (6 oros/ 6 espadas; 6 copas/6 bastos; 6 copas/ 6 espadas; o incluso repetir la misma del ejemplo). Y así, igualmente, con cualquiera de las otras cartas, desde el as hasta el rey.  

Dejo al lector que confeccione todas las combinaciones de cartas que podrían tener todos sus posible hijos.

Si ahora llamamos al AS: cromosoma 1 (tomo1 de la enciclopedia). Al dos: cromosoma 2 (tomo 2). Al tres: cromosoma 3 (tomo 3) y…. al rey: cromosoma 10 (tomo 10), usted habrá entendido que lo que descubrió Mendel y sucesores no es, ni más ni menos que un nuevo juego de cartas de la baraja española.

Más mérito y reconocimiento deberían haberle otorgado al que estableció las reglas – mucho más complicadas-  del juego del mus o del tute … y ni siquiera conocemos su nombre. ¿No le parece?

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