11
agosto

Biotecnología a todo color

La biotecnología se refiere a “toda aplicación tecnológica que emplee sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos”. Así es que podemos afirmar que la biotecnología es tan antigua como la especie humana. Desde siempre ha sido utilizada por el hombre para conseguir productos en su beneficio: la agricultura, ganadería, alimentación y salud han sido objeto de nuestra atención y nos hemos servido de la naturaleza para mejorarlas en nuestro beneficio,  aunque en un pincipio, sin conocer exactamente la causa de las mejoras y descubriéndolas con el transcurso del tiempo. El hombre conoció cómo elaborar vino, cervezas, pan, queso,… pero desconocía las  causas de estas transformaciones. Conocía el poder de la hibridación y de otras técnicas en la obtención de plantas y animales más provechosos, aunque desconocí su porqué.

A mediados del  siglo XX se descubría la causa biológica profunda de todo este tipo de transformaciones y procesos, de modo que la tecnología de la vida se ha ido llenando de tantas y tan variadas aplicaciones por sus múltiples  procesos biológicos que podemos afirmar que la Biotecnología supone y va a suponer una auténtica revolución de la sociedad. Estamos comenzando a vislumbrarla.

El descubrimiento del ADN (la causa biológica profunda a la que me refería) ha supuesto un antes y un después. Su conocimiento y el desarrollo de  técnicas para su estudio e investigación y para su manipulación hacen posible que prácticamente cualquier proceso de tipo biológico pueda ser fácilmente abordado y muy probablemente resuelto en poco tiempo.

Son tantos los avances científicos alcanzados desde entonces que los conocimientos y aplicaciones que la biotecnología se ha convertido en una poderosa rama de la Biología, hasta el punto de constituir, por sí sola toda una carrera en el saber científico. Es tal su pujanza que han surgido de ella especialidades y especialistas; así como una gran cantidad de empresas dedicadas a ofrecer productos y servicios asociados.

Los datos económicos en inversiones dedicadas a temas biotec –que es como genéricamente les conoce-, se incrementan cada año a un ritmo desproporcionado respecto a otros sectores, y no sólo en nuestro país, sino en todos los países medianamente industrializados.

Una forma de clasificar las especialidades biotecnológicas es por el sector concreto a que se aplican, asignando un adjetivo “cromático” en relación al mismo. Y así podemos distinguir, según la clasificación y las definiciones aportadas por la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO):

bitecnología; colores

  • Biotecnología roja: relacionada con la medicina; incluye la obtención de vacunas y antibióticos, el desarrollo de nuevos fármacos, técnicas moleculares de diagnóstico, las terapias regenerativas y el desarrollo de la ingeniería genética para curar enfermedades a través de la manipulación genética. Algunos de los ejemplos más relevantes de biotecnología roja son, la terapia celular y la medicina regenerativa, la terapia génica y los medicamentos basados en moléculas biológicas, como los anticuerpos terapéuticos.
  • Biotecnología blanca: también conocida como biotecnología industrial, presta especial atención al diseño de procesos y productos que consuman menos recursos que los tradicionales, haciéndolos energéticamente más eficientes o menos contaminantes. Algunos ejemplos son la utilización de microorganismos para la producción de productos químicos, el diseño y producción de nuevos materiales de uso cotidiano (plásticos, textiles…) y el desarrollo de nuevas fuentes de energía sostenibles, como los biocombustibles.
  • Biotecnología gris: está constituida por todas aquellas aplicaciones directas de la biotecnología al medio ambiente. Podemos subdividir dichas aplicaciones en dos grandes ramas de actividad: el mantenimiento de la biodiversidad y la eliminación de contaminantes. Respecto a la primera, cabe destacar la aplicación de la biología molecular al análisis genético de poblaciones y especies integrantes de ecosistemas, su comparación y catalogación. También pueden incluirse las técnicas de clonación con el fin de preservar especies y la utilización de tecnologías de almacenamiento de genomas. En cuanto a la eliminación de contaminantes o biorremediación, la biotecnología gris hace uso de microorganismos y especies vegetales para el aislamiento y la eliminación de diferentes sustancias, como metales pesados e hidrocarburos, con la interesante posibilidad de aprovechar posteriormente dichas sustancias o utilizar subproductos derivados de esta actividad.
  • Biotecnología verde: se centra en la agricultura como campo de explotación. Las aproximaciones y usos biotecnológicos verdes incluyen la creación de nuevas variedades de plantas de interés agropecuario, la producción de biofertilizantes y biopesticidas, el cultivo in vitro y la clonación y obtención de variedades de plantas transgénicas.
  • Biotecnología azul: se basa en la explotación de los recursos biológicos del mar para la generación de productos y aplicaciones de interés industrial. Si tenemos en cuenta que el mar ofrece la mayor biodiversidad, potencialmente existe una enorme variedad de sectores que se pueden beneficiar de los usos de la biotecnología azul. Muchos de los productos y aplicaciones de la biotecnología azul se encuentran en fase de búsqueda o investigación, si bien ya hay ejemplos de utilización de algunos de ellos de forma cotidiana.

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